El Club Náutico Santa Pola ha conseguido nuevamente la Bandera Azul 2026, un reconocimiento internacional que acredita el compromiso de la entidad con la calidad ambiental, la gestión sostenible, la seguridad, los servicios náuticos y la educación ambiental.
Este distintivo, concedido por ADEAC —Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor— dentro del programa internacional Bandera Azul, sitúa un año más al Club entre los puertos deportivos reconocidos por cumplir con los exigentes criterios del programa.
Para el Club Náutico Santa Pola, revalidar la Bandera Azul supone una gran satisfacción, pero también una responsabilidad. Este galardón reconoce el trabajo que se realiza durante todo el año para mantener unas instalaciones náuticas respetuosas con el medio ambiente, fomentar buenas prácticas entre socios, usuarios y navegantes, y avanzar hacia un modelo de puerto cada vez más sostenible.
La Bandera Azul valora aspectos como la información y educación ambiental, la gestión ambiental de las instalaciones, la seguridad, los servicios ofrecidos y la mejora continua. En este sentido, el Club continúa impulsando acciones vinculadas a la protección del medio marino, la correcta gestión de residuos, la sensibilización ambiental y la promoción de una navegación responsable.
Además, la edición 2026 tiene una especial relevancia para Santa Pola, que ha sido reconocida por ADEAC con una Mención Especial en Educación Ambiental, reforzando el compromiso del municipio con la sostenibilidad, el cuidado del litoral y la protección del entorno natural.
Desde el Club Náutico Santa Pola queremos agradecer la implicación de todas las personas que forman parte de esta comunidad: socios, usuarios, deportistas, escuelas, personal del Club, marinería, equipo técnico y colaboradores.
La Bandera Azul 2026 es un reconocimiento colectivo, fruto del trabajo diario y del compromiso compartido por cuidar nuestro puerto, nuestras instalaciones y el entorno marino que nos rodea.
El Club continuará trabajando para seguir mejorando sus servicios, reforzar sus programas de sensibilización ambiental y fomentar una actividad náutica cada vez más segura, responsable y sostenible.
Porque cuidar el mar no es solo una obligación: es parte de nuestra identidad.